Migrante con 8 fracturas en el cráneo durante arresto de ICE dice que la golpiza fue injustificada
Feb 06, 2026
Por JACK BROOK, MICHAEL BIESECKER, JIM MUSTIAN y CEDAR ATTANASIO
MINNEAPOLIS, Minnesota, EE.UU. (AP) — Alberto Castañeda Mondragón cuenta que su memoria estaba tan afectada después de una golpiza a manos de agentes de inmigración que en un primer momento no podía recordar que tenía una hija
y aún lucha por recuperar momentos entrañables como la noche en que le enseñó a bailar.
Pero la violencia que sufrió el mes pasado en Minnesota mientras estaba detenido está grabada en su maltrecho cerebro.
Recuerda a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) sacándolo del auto de un amigo el 8 de enero frente a un centro comercial en St. Paul, tirándolo al piso y esposándolo, y luego golpeándolo y dándole en la cabeza con una porra de acero. Recuerda que lo arrastraron a una camioneta y lo llevaron a un centro de detención, donde, según su relato, lo volvieron a golpear.
También recuerda la sala de emergencias y el intenso dolor de las ocho fracturas de cráneo y cinco hemorragias cerebrales que pusieron en peligro su vida.
“Comenzaron a golpearme de inmediato cuando me arrestaron”, contó el migrante mexicano esta semana a The Associated Press, que recientemente reportó cómo su caso contribuyó a la creciente tensión entre los agentes federales de inmigración y un hospital de Minneapolis.
Castañeda Mondragón, de 31 años, está entre un número desconocido de detenidos por motivos migratorios que, a pesar de evitar la deportación durante la campaña del gobierno del presidente Donald Trump, han sufrido lesiones duraderas tras encuentros violentos con agentes del ICE. Su caso es una de las denuncias por uso excesivo de la fuerza que, por el momento, el gobierno federal ha rechazado investigar.
Resultó tan gravemente herido que pasó días desorientado en el Centro Médico del Condado de Hennepin (HCMC, por sus siglas en inglés), donde efectivos de ICE lo vigilaban constantemente.
Agentes dicen que se lanzó de cabeza contra una pared
Los agentes contaron a las enfermeras que Castañeda Mondragón “se lanzó intencionalmente de cabeza contra una pared de ladrillos”, una versión que sus cuidadores cuestionaron de inmediato. Una tomografía computarizada mostró fracturas en la parte delantera, trasera y en ambos lados del cráneo, lesiones que según dijo un médico a la AP que no eran compatibles con una caída.
“Nunca hubo una pared”, dijo Castañeda Mondragón en español, recordando cómo los agentes del ICE lo golpearon con la misma barra de metal utilizada para romper las ventanas del vehículo en el que estaba. Más tarde la identificó como un ASP, una porra telescópica que suelen llevar las fuerzas de seguridad.
Los manuales de formación y las políticas de uso de la fuerza por parte de la policía en Estados Unidos establecen que esa porra puede usarse para golpear los brazos, las piernas y el cuerpo. Pero golpear la cabeza, el cuello o la columna vertebral se considera una acción potencialmente letal.
“La única ocasión en la que se puede golpear a una persona en la cabeza con cualquier tipo de porra es cuando la persona representa la misma amenaza que permitiría el uso de un arma de fuego: una amenaza letal para el agente u otros”, dijo Joe Key, un exteniente de policía de Baltimore y experto en uso de la fuerza que testifica en defensa de la policía.
Una vez que fue llevado a un centro de detención de ICE en Ft. Snelling, en los suburbios de Minneapolis, Castañeda Mondragón dijo que los agentes reanudaron la golpiza. Al darse cuenta de que estaba gravemente herido, añadió, les suplicó que pararan, pero “se rieron de mí y me golpearon de nuevo”.
“Eran personas muy racistas”, relató. “Nadie los insultó, ni yo ni la otra persona con la que me detuvieron. Era su carácter, su racismo hacia nosotros, por ser inmigrantes”.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), responsable de ICE, no respondió a repetidas solicitudes de comentarios durante las últimas dos semanas acerca de las lesiones de Castañeda Mondragón.
No está claro si su arresto fue captado por cámaras corporales o si podría haber grabaciones adicionales de cámaras de seguridad en el centro de detención.
En un reciente intento por aumentar la transparencia, el DHS anunció un amplio despliegue de cámaras corporales para agentes migratorios en Minneapolis, al tiempo que el gobierno reduce la presencia de ICE en al zona.
El agente de deportación de ICE William J. Robinson no dijo cómo se fracturó el cráneo Castañeda Mondragón en una declaración del 20 de enero presentada en un tribunal federal. Durante el proceso de admisión, se determinó que “tenía una lesión en la cabeza que requería tratamiento médico urgente”, escribió en la declaración.
La declaración también indicó que Castañeda Mondragón ingresó de forma legal a Estados Unidos en marzo de 2022, y que la agencia determinó, solo después de su arresto, que había excedido la duración de su visa. Un juez federal dictaminó más tarde que su detención había sido ilegal y ordenó su liberación.
Video muestra cómo tropieza durante el arresto
Un video publicado en redes sociales capturó los momentos inmediatamente posteriores a la detención de Castañeda Mondragón, mientras cuatro hombres enmascarados lo llevan esposado a través de un estacionamiento. La grabación muestra cómo se tambalea y tropieza, sostenido por los efectivos de ICE.
“No se resista”, grita la mujer que está grabando. “Porque no van a hacer nada más que golpearlo más”.
“Espero que no te maten”, añade.
“Y le han provocado al hombre una conmoción cerebral”, grita un transeúnte.
La testigo que publicó el video se negó a hablar con la AP o a dar su consentimiento para su publicación, pero Castañeda Mondragón confirmó que él es el hombre esposado que se ve en la grabación.
Al menos un oficial del ICE dijo más tarde al personal del centro médico que Castañeda Mondragón “recibió una paliza”, de acuerdo con documentos judiciales presentados por un abogado que buscaba su liberación y enfermeras que hablaron con la AP.
Associated Press entrevistó a un médico y a cinco enfermeras acerca del tratamiento que recibió Castañeda Mondragón en el HCMC y de la presencia de efectivos de ICE dentro del hospital. Hablaron bajo condición de anonimato porque no estaba autorizados a hablar sobre la atención al paciente y temían represalias. La AP también consultó a un médico independiente, quien afirmó que las lesiones no eran consistentes con una caída accidental o con chocar contra una pared.
La ley estatal de Minnesota exige que los profesionales sanitarios reporten a las autoridades cualquier lesión que pudiera haber sido causada como parte de un delito.
Una portavoz de HCMC se negó a decir esta semana si alguien en el centro lo había hecho. Sin embargo, tras la publicación del primer reporte de la AP sobre la detención de Castañeda Mondragón el 31 de enero, la dirección del hospital abrió una investigación interna para determinar qué miembros del personal habían hablado con la prensa, según comunicaciones internas vistas por la AP.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, publicó un enlace a la noticia previa de AP sobre Castañeda Mondragón, pero su oficina no aclaró si las autoridades estatales buscarán respuestas.
“La aplicación de la ley no puede ser anárquica”, escribió Walz en la publicación en X. “Miles de agentes agresivos y sin entrenamiento del gobierno federal continúan lesionando y aterrorizando a los habitantes de Minnesota. Esto debe terminar”.
El arresto de Castañeda Mondragón se produjo un día después del primero de los dos tiroteos letales de ciudadanos estadounidenses en Minneapolis por parte de oficiales de inmigración, lo que desencadenó protestas públicas generalizadas.
Funcionarios electos piden responsabilidades
Los líderes del Congreso de Minnesota y otros cargos electos, como el alcalde de St. Paul, Kaohly Her, pidieron esta semana una investigación sobre las lesiones de Castañeda Mondragón.
La fiscalía del condado de Ramsey, de la que depende St. Paul, instó a Castañeda Mondragón a presentar una denuncia policial para que se abra una investigación. Y él dijo que tiene previsto hacerlo. Un portavoz de la policía de St. Paul señaló que el departamento investigaría “todos los presuntos delitos que se denuncien”.
Aunque la Casa Blanca insiste en que el ICE limita sus operaciones a migrantes con antecedentes violentos, Castañeda Mondragón no tiene antecedentes penales.
“Estamos viendo un patrón repetido de funcionarios de la administración Trump que intentan mentir y manipular al pueblo estadounidense en lo que respecta a la crueldad de esta operación de ICE en Minnesota”, manifestó Tina Smith, senadora demócrata de Minnesota, en un comunicado.
La diputada Kelly Morrison, también demócrata y médico, visitó recientemente el Edificio Whipple, donde están las instalaciones de ICE en Ft. Snelling. Dijo que vio un grave hacinamiento, condiciones insalubres y una falta casi total de atención médica.
“Si alguno de nuestros agentes de policía hiciera esto, ya saben lo que pasó en Minnesota con George Floyd, los responsabilizamos”, dijo la representante demócrata Betty McCollum, cuyo distrito incluye St. Paul.
Natural de Veracruz, México, Castañeda Mondragón llegó a Minnesota hace casi cuatro años con una visa de trabajo temporal y encontró trabajos como conductor y techador. Usa lo que gana para mantener a su padre anciano, que es discapacitado y diabético, y a su hija de 10 años.
El día que lo arrestaron, estaba haciendo mandados con un amigo cuando de repente se encontraron rodeados por agentes de ICE, que comenzaron a romper las ventanas y abrir las puertas del vehículo. Según dijo, la primera persona que lo golpeó “se puso fea conmigo por ser mexicano” y no tener documentación que acreditara su estatus migratorio.
Unas cuatro horas después de la detención, de acuerdo con los registros judiciales, Castañeda Mondragón fue llevado a una sala de urgencias en el suburbio de Edina con hinchazón y hematomas alrededor de su ojo derecho y sangrado. Luego fue trasladado al centro médico de Minneapolis, donde contó al personal que había sido “arrastrado y maltratado por agentes federales”, antes de que su condición empeorara, muestran los registros judiciales.
Una semana después de su hospitalización, los cuidadores lo describieron como mínimamente receptivo. A medida que su condición mejoraba lentamente, el personal del hospital le entregó su celular y habló con su hija en México, a quien no recordaba.
“Soy tu hija”, le dijo. “Te fuiste cuando yo tenía seis años”.
Sus lesiones en la cabeza borraron experiencias pasadas que para su hija son inolvidables, como fiestas de cumpleaños y el día que se marchó a Estados Unidos. La niña ha tratado de reavivar su memoria en llamadas diarias.
“Cuando cumplí cinco años, me enseñaste a bailar por primera vez”, le recordó recientemente.
“Todos estos momentos, realmente, para mí, se han olvidado”, señaló Castañeda Mondragón.
Mostró una mejora gradual y, para sorpresa de algunos que lo trataron, recibió el alta hospitalaria el 27 de enero.
Le espera una larga recuperación
Ahora tiene por delante una larga recuperación y un futuro incierto. Surgen dudas sobre si podrá continuar manteniendo a su familia en México, que según afirma depende de él.
Aunque sus hematomas han desaparecido, las secuelas de sus lesiones cerebrales traumáticas persisten. Además de la memoria, también tiene problemas de equilibrio y coordinación que podrían resultar debilitantes para un hombre cuyo trabajo requiere subir y bajar escaleras. Dice que no puede bañarse sin ayuda.
“Ahora no puedo subirme a un tejado”, indicó.
Castañeda Mondragón, que no tiene seguro médico, contó que los médicos le han dicho que necesita cuidados continuos. Incapaz de ganar un salario, depende del apoyo de compañeros de trabajo y miembros de la comunidad de Minneapolis-St. Paul que recaudan fondos para ayudarle a conseguir comida, alojamiento y atención médica. Ha abierto un GoFundMe.
Aún así, espera quedarse en Estados Unidos y poder volver a mantener algún día a sus seres queridos. Hace una distinción entre la gente de Minnesota, donde asegura que se ha sentido bienvenido, y los agentes federales que lo golpearon.
“Es una suerte inmensa haber sobrevivido, poder estar en este país de nuevo, poder sanar y tratar de seguir adelante”, manifestó. “Para mí, es la mayor suerte del mundo”.
Pero cuando cierra los ojos por la noche, el miedo a que los agentes del ICE vengan a por él domina sus sueños. Ahora le aterroriza salir de su departamento, aseguró.
“Te quedas con la pesadilla de ir a trabajar y que te detengan”, dijo Castañeda Mondragón. “O que estés comprando tu comida en algún lugar, tu almuerzo, y aparecen y te detienen de nuevo. Te golpean”.
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Biesecker informó desde Washington. Mustian desde Nueva York, y Attanasio desde Seattle.
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Brook forma parte de The Associated Press/Report for America Statehouse News Initiative. Report for America es un programa de servicio nacional sin fines de lucro que coloca periodistas en redacciones locales para informar sobre temas poco cubiertos.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
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